miedo a la tabla de surf

Hola chicas! Este es el segundo post dedicado a superar los miedos: El miedo a la tabla de Surf.

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Cuando estaba aprendiendo a surfear, otro de los miedos que me surgió fue el de golpearme con la tabla. ¿Te ha pasado?

Mi miedo a la tabla de surf era tan grande, y mi mente en lo único que pensaba era en eso, que lo atraje. Somos lo que atraemos, no?

Tuve 2 accidentes con 2 tablas de surf distintas.

La primera fue en el 2014, cuando me vine a vivir a Ecuador y decidí empezar a surfear realmente.

Básicamente, me caí de la tabla de una manera muy simple e inofensiva y cuando salgo del agua, venía la tabla directo a mi cara y… Boom!
Me golpeé el párpado derecho y sangraba bastante. Ahora la historia me parece graciosísima, pero en ese momento le agarré mucho miedo a la tabla y dejé de surfear por años. De los cuales me arrepiento no haber retomado antes, porque ahora la tabla es mi mejor amiga.

miedo a la tabla de surf
Foto: Nadya ♥ – @nadyaamendoza

Por eso es importante tomar recaudos y reglas de seguridad en el surf, que puedes encontrar en este post.

La segunda vez, fue en el 2016. Estaba haciendo SUP (stand up paddle), es un surfing que se hace de pie y con un remo. La tabla es mucho mas grande y ancha que un longboard, inclusive. Por ende, más pesada.

Feliz de la vida yo remando, parada en la tabla, acompañada de mi perro Rocco, sacándome fotos con 2 amigas que estaban juntas en otra tabla.
En resumen, con Rocco ya saliendo de la sesión de paddle surf, llegando a la orilla, había millón gente nadando y jugando porque era un feriado.

También había una ola orillera bastante revolcona. Se pueden imaginar el resto.
La tabla me golpeó la pierna y el resultado fue una cicatriz en el muslo.

Este accidente me generó más miedo y trauma con respecto a 2 cosas:

A las tablas de gran tamaño, tanto, que cuando decidí volver a surfear en el 2017 empecé con una tabla corta y liviana, de epoxi.

Y también con respecto a la cicatriz que me quedó en la pierna. Hasta el día de hoy es notorio, el golpe fue tan fuerte que las fibras musculares se rompieron y tengo una depresión en la pierna.

Pero una amiga me enseñó que las cicatrices son lindas, y marcan una historia interesante en nuestra vida, nos recuerdan que usamos el cuerpo.

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Y si no, mírala a Bethany Hamilton, la más diosa de las Sirenas del Surf. Una lección de vida.

Bethany Hamilton – Foto: @edsloanephoto

Ahora, como les decía, la tabla es mi mejor amiga, no importa si es longboard o tabla corta, las amo a todas, me divierto con todas y ya no les tengo miedo.

Pero todo en la vida es un proceso y con reglas de seguridad a seguir.

Después de amigarme con la tabla e ir progresando en mi surfing, me tocó meterme mar adentro. En algún momento toca llegar al line up, no?

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El miedo al océano lo hablo en el post: El miedo – parte I, por si no lo leíste.

Gracias por acompañarme en esta experiencia, espero que te motive a superar tu miedo a la tabla de surf y animarte a más. ♥

No te pierdas la parte III: El miedo al wipe out.

Te abrazo,

Iva.

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